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Las personas adultas mayores merecen vivir su vejez con amor, dignidad y en plenitud

Por: Cristina Rodríguez de Tello
Presidenta honorífica del Sistema DIF Zacatecas


Edición 6 | En el País | Agosto 2021

 

Foto Principal Familia DIF

Durante cinco años logramos ser y hacer un gobierno diferente, un gobierno humano decidido a atender y proteger a las familias zacatecanas, pero en particular, a las personas adultas mayores, quienes representan un legado de valores y conocimientos para las nuevas generaciones, y que merecen, vivir una vejez digna.

En el DIF Zacatecas, estamos plenamente conscientes de que la vejez es muchas veces, una de las etapas más incomprendidas, pocos la asumen como la consecuencia lógica de la vida humana, donde la experiencia y la sabiduría, marcan diferencias.

Todas y todos tenemos un futuro incierto, nadie sabe dónde estaremos y cómo estaremos en el futuro, por eso, tenemos la responsabilidad de hacer todo lo que está en nuestras manos para contribuir a que las personas adultas mayores tengan la oportunidad de disfrutar una vida mejor, con amor, dignidad y plenitud.

En estos cinco años, nos dimos a la tarea de generar programas y acciones para dar atención integral a las personas adultas mayores, instauramos, entre muchos otros, el programa Vidas DIFerentes, con el que apoyamos a personas de la tercera edad con 114 mil becas económicas que sumaron en total 42 millones 880 mil pesos.

A quienes se encuentran en condición vulnerable, garantizamos su acceso a apoyos alimentarios mensuales y su inclusión en nuestro programa estatal Cobijando a las Familias con Amor, con el que distribuimos 159 mil cobijas en los distintos municipios del estado y privilegiando a las personas adultas mayores.

Implementamos los siguientes programas de alto impacto social: Escuchemos Juntos, con el que apoyamos a mil 734 personas con sus aparatos auditivos; Descubre tu Sonrisa, que fue una campaña estatal de elaboración y dotación de cientos de prótesis dentales a personas de la tercera edad y Una Visión DIFerente, con el que proporcionamos lentes de vista cansada a más de 70 mil personas, la mayoría personas adultas mayores. 

Creamos el programa Una Vida a la Vez con el que entregamos apoyos económicos directos a personas adultas mayores en condición de vulnerabilidad, gracias a la participación y colaboración del Voluntariado de Mujeres Migrantes, quienes les apadrinaron con una beca mensual para contribuir a satisfacer sus necesidades primordiales.

En el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE), así como en las Unidades Básicas de Rehabilitación, generamos las condiciones necesarias para que quienes por cuestiones degenerativas o que padecen una discapacidad, tengan acceso oportuno y adecuado a su terapia física, ocupacional y psicológica.

A través de la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños, Adolescentes y Familia, les proporcionamos asesoría y apoyo legal, psicológico y de trabajo social; mantenemos de manera permanente una mesa de maltrato, especial para atender los casos de las personas adultas mayores, velando por su bienestar y el respeto a sus derechos.

A través de la estancia de día, Casa del Abuelo, atendimos a 500 personas adultas mayores, proveyéndolos de alimentación, cuidados y amor. Además, les proporcionamos dos alimentos diarios, atención médica, terapia ocupacional, terapia física y de rehabilitación, así como terapia holística, además de actividades recreativas. Para ellos, establecimos una ruta de transporte para trasladarles de la Casa a sus domicilios particulares. 

Una de las principales responsabilidades del DIF es la atención de aquellos cuyas circunstancias de la vida les ha privado de la oportunidad de tener una familia, pensando en ellos, iniciamos un proceso de rehabilitación y remodelación de las Casas Asistenciales. 

Nos dimos a la tarea de remodelar, optimizar y equipar integralmente la Casa Hogar de la Tercera Edad, que tiene 35 años de antigüedad, para que las personas adultas mayores pudiesen vivir y disfrutar de un hogar que contribuya a mejorar su salud emocional, física y mental, haciendo más digna y feliz su vejez. Y lo hicimos al dejar para ellas y ellos, espacios luminosos, de relajación y de convivencia adecuados.

El proceso de remodelación integral incluyó el área de cocina, comedor, sala de televisión, construcción del salón de usos múltiples, remodelación de los patios, construcción de una fuente, dos velarias, construcción del área de cuidados paliativos, remodelación de baños, cambios de cancelería, instalación de camas ortopédicas, cambio de puertas, instalación de nuevos closets y construcción de jardín terapéutico. Todo ello con una inversión de 12 millones 88 mil pesos.

Pero no solo eso, también nos dedicamos a satisfacer las necesidades básicas de las y los albergados, al procurar que su alimentación sea adecuada a su edad y las enfermedades que padecen, por lo que les ofrecemos cinco alimentos diarios bajo la supervisión del área médica, de nutrición y dirección. Su atención médica es los siete días a la semana y cuidados generales de enfermería las 24 horas del día. Además, en todo momento se les brinda acompañamiento en sus citas de control y hospitalización.

Dotamos de uniformes personalizados a cada uno de nuestros albergados y renovamos constantemente su ropa y calzado en general.

Les hacemos partícipes de actividades físicas, recreativas y culturales; realizamos cursos y talleres que ayuden a estimular y retrasar su degeneración física y cognitiva, así como eventos a puerta cerrada para fomentar la convivencia y participación, además de crear experiencias memorables en las personas adultas mayores.

Para protegerles de posibles contagios en estos tiempos de pandemia, tomamos todas las precauciones y medidas de seguridad sanitaria para garantizar su integridad. Determinamos su confinamiento permanente, la suspensión de visitas externas, llevamos a cabo sanitización periódica de todas las áreas, en especial las de uso común, la instalación de filtros y túneles sanitizantes y reforzamos las capacitaciones al personal, enfocadas a la nueva normatividad COVID-19 en todas las áreas.

La atención que el personal brinda a las personas adultas mayores ha sido fundamental, ya que no sólo se dedican a cumplir con su trabajo, sino que se han convertido en una familia para cada uno de ellos, al brindarles el amor y los cuidados que necesitan para que su estancia sea cada vez mejor.

Hoy puedo decir que me siento con la satisfacción del deber cumplido. Hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos para que las personas adultas mayores en general tengan acceso a los programas que requieren para salir adelante, pero también para que aquellas que están bajo nuestra tutela, estén bien atendidas, cómodas y en plenitud, disfrutando de una vejez placentera y digna. 

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